Caminaba por diagonal…

•27 Julio 2008 • 1 comentario

 

Caminaba por Diagonal San Antonio, con el ceño fruncido, pensando qué demonios lo mantenía con esa angustia. Imaginaba que podría tener un gran desorden emocional, que había perdido toda esperanza y que solo le quedaba el aliento, ese soplo de vida. Pero no, solo estaba aburrido.

 

Venía desde el metro etiopia, con la mirada al suelo, casi se estrella dos veces. La primera no hubiera sido tan grave, era una mujer de su edad, coqueta, con el pelo recogido, caminando en sentido contrario a él. Desgraciadamente nunca levanto la mirada. La segunda vez que casi se estrella no habría sido un encuentro placentero. Un vagabundo pidiendo limosna, tan andrajoso como la bola de cabellos atrapados en la coladera del baño, intencionalmente quería cruzarse en su camino. Al ver que no obtuvo su lástima, rápidamente se rasco la cabeza, la suciedad habría cultivado liendres al paso del tiempo, regurgito y escupió una plasta viscosa verde al suelo. El volteo al escuchar el horrible sonido de regurgitar, aunque no interrumpió su línea de pensamiento.

 

“Cuantas posibilidades, cuantas personas, cuantos empleos, cuantos autos, cuantos millones de mexicanos, cuantos países…”, se sintió exhausto “Es demasiado. ¿Como poder tomar una decisión en la infinidad de caminos que existen en la vida?” pensaba. Saco el encendedor de sus vaqueros y prendió un cigarrillo. El encendedor quemo su dedo, el que llamamos gordo por cariño, y el dolor se convirtió en coraje y estrello el encendedor al suelo. Este se negó a romperse. Lo piso y lo pateo con rabia. Lo recogió, lo maldijo, y se lo volvió a meter al bolsillo.

 

 “No lo guardes” Una voz femenina, que parecía escucharse desde dentro de su cabeza le ordenaba.

 

 “Debo de estar perdiendo la cabeza”, pensó, saco el encendedor de nuevo.

 

Se escucho una carcajada, de esas que se contagian, haciendo que dibujara un rojo vergüenza en sus mejillas.

 

En la cafetería que estaba a un costado suyo, una mesera, con los dientes de fuera, riendo con descaro lo observaba desde que se detuvo a prender su tabaco. El la miro y rió con ella, con esas risas ahogadas de nerviosismo que se nos llegan a escapar. Ella repitió, “No lo guardes”, con un marlboro en la mano. El volvió a reír, aunque no quería detenerse se sintió deseoso de seguirle la corriente. “¿Qué tal el trabajo?” Le preguntaba mientras prendía su cigarro. “¿Qué tipo de pregunta es esa, soy una mesera, que no ves?”… Uy, de haber sabido que la vida te había amargado, ni te hablaba chiquita. “Es una pregunta común y corriente mi vida”. Claudia, al menos así decía su nametag, quedó sorprendida con la seguridad con la que le había contestado. Después de todo era un día soleado. Intercambiaron teléfonos al fin y el siguió caminando y persiguiendo esa neurosis que no se diluye.

 

“¿Cuántas veces tendré que recorrer este camino?, ¿Cuántos años tendrán que pasar para vivir tranquilo? Como ahogar estos gritos de desesperacion que rompen dentro de mi cabeza.Todo se ha vuelto tan complicado.

 

Para trabajar se necesita experiencia, estudios especializados. Si no, trabajaría en esa cafetería” Pensaba. “Para poder estudiar una maestría necesito dinero, para tener dinero necesito trabajar. Con lo que gano trabajando no me alcanza para pagar una maestría, apenas y como, pago la renta del miserable cuarto en donde vivo y para ganar más dinero necesito una maestría. ¡Maldita sea! Me esforzaré y subiré de puesto… mmm ja. ¿Cuánto tiempo?  Tardaré años para tener esa subgerencia y eso es tiempo que no tengo. ¡Maldita sea! Trabajaré en las noches. Ajá, y a los tres meses que este tan cansado que empiece a olvidarme de los reportes que tengo que entregar cada mes, me mandarán al carajo y ni maestría, ni comida ni nada. Robaré un banco. No tengo los güevos. Pondré un puesto de pantalones de mezclilla en coapa. Uy no, me dijeron que era una mafia en ese lugar. Esto apesta.”

 

Pensó en Claudia otra vez,  volvió a prender otro cigarrillo por que la frustración era grande. La desesperación, terrible. Empezaba su gastritis a manifestarse. Y seguía pensando “Debe de haber alguna forma. Quizás me iría mejor en España. No lo creo, para trabajar necesitas una visa, para la visa necesitas dinero, para llegar necesitas un boleto de avión que no tengo. Me voy de mojado. Bueno no tengo nada que perder. Ese es el problema. No tengo nada. Ni un buen sueldo, ni conectes, ni papi, ni empresa. Seguro si no me apuro, mañana tendré 30 y seguiré igual de jodido o peor que ahorita.” Hasta a mi ya se me contagio la frustración. “Se que puedo salir de esta jodida mediocridad en la que vivo, país mediocre, estudios mediocres, vida mediocre, ropa mediocre, comida mediocre, nada me llena, nada me convence, nada existe… ” IIIIIIIIIIIIIIRRRGGGGG! Y GUEVOS!

 

Un auto dio vuelta mientras él cruzaba la calle. Primero golpeó su pierna derecha que le partió a la mitad. Él cayó instantáneamente al cofre del auto cuando ya frenando, vino el impacto y las leyes de física nos explican que el momento se conserva, por lo que él salio volando dos metros adelante del Cougar. El conductor, asustado, rápidamente abrió la puerta, bajó y corrió hacia él. “¿Estas bien?” Estúpida pregunta. El le contesto un OUCHHH! “Llamaré a una ambulancia…” El conductor saco su celular, hoy en día aparatejo inseparable del ser humano.

 

Al fin llego la ambulancia, ya saben, si llega después de treinta minutos el muerto es gratis.

 

Él abrió los ojos, lo primero que sintió fueron sus pelotas al aire, saben que esas pijamitas de hospital son muy cómodas. Las drogas para el dolor también habían hecho su trabajo. “Qué chingados….” hablaba con una voz rasposa, parecia aun tener tabaco pegado en la garganta. “Mi amoooor!” Su novia, hacia guardia ahi sentada al pie de la cama. Viejas exageradas, solo se había roto dos costillas, un brazo, una pierna y de paso el encendedor. “Tuviste un accidente, me llamaron del hospital porque no tienes seguro” decía con una lágrima en el ojo. Él vio su pierna derecha enyesada con unos grandes tornillos de titanio saliendo del recubrimiento blanco, su brazo y su torso envuelto en vendajes y un bonito peluche al pie de su cama.

“Para mi puto colmo…” Como si nunca hubiera perdido el hilo del pensamiento.

 

Mauricio Chacon

05 de julio del 2005

Reeditado 27 de Julio del 2008

Un país…

•22 Julio 2008 • 1 comentario

 

Un país, ese donde no pasa nada. Donde es permitido la venta de drogas, la venta de alcohol a menores de edad, y el robo de los políticos. Donde el circo político parece sacado de una telenovela y donde se secuestran hasta técnicos de fútbol. Salarios que no alcanzan para una comida decente, leyes que no se cumplen ni condenas que alcancen. Donde el sistema legal no funciona, todo se arregla con dinero, los defraudadores son impunemente señalados en cualquier ámbito comercial. Donde hay 40 millones que mueren de hambre, y honestos que con un salario de 54 pesos al día no pueden mantener a sus familias. Un país de mierda, donde se inventan un puto impuesto por tener coche, donde la ley que rige es la que dice que el mas fuerte, o con mas poder y dinero, sobrevive. Un país que con 400 pesos saltas cualquier bronca menor y con 5000 las broncas cabronas. Donde por 50 pesos te perdonan pasarte el alto. Un país donde un pinche limpiaparabrisas gana mas que un egresado de la Universidad. Un lugar donde día con día vives con miedo de que te asalten, te roben, te violen, te maten, te manoseen, te falten al respeto. Donde las muertas de juarez lloran por sus madres en el cielo y el presidente dice “Y yo porque”. Donde nadie respeta nada. Las señoras en doble fila, los taxistas atravesando camellones y los que venden en la calle sin pagar impuestos. Un país donde todos han sido asaltados o robados, engañados o ultrajados. Un pinche país donde no se respetan los derechos de autor, donde las ganancias por la piratería son mayores que las ganancias por comercios establecidos. Ya no se nos puede pedir tolerancia. Un país donde nadie quiere pagar impuestos pero exigen seguridad. Y los impuestos que se pagan se los roban. Políticos que se han robado millones y millones de pesos, Fobaproa, Ahumada, Salinas, devaluaciones, engaños, políticos que se duermen en la banca o aparecen pedos en las noticias. Un país donde ya no hay valores, adolescentes ahogados en alcohol o en estupefacientes se mueren día con día manejando autos, violan a niñas, hacen desmadres, no estudian, no trabajan. Mafias que controlan las colonias, vecindades y hasta juntas vecinales. Un país donde la policía esta en coalición con los delincuentes, los narcotraficantes con los políticos, y todos se hacen pendejos. Como puede ser posible que la gente siga soportando tanta mierda. Un país donde antes de probar la culpabilidad de un ciudadano es encarcelado y después de un juicio que dura año y medio o dos, el gobierno le abre las puertas al ofendido con un “usted disculpe”.

 

Un país lleno de albures y tretas, periódicos llenos de hipocresía, malos gobiernos, justicia social inexistente, letargo de la población en general, abuso por parte de las grandes empresas, abuso por las pequeñas empresas a los consumidores finales, abusos entre personas, familiares que se engañan, que se defraudan a ellos mismos, padres que abusan de sus hijos, abuso de la autoridad, insulto de las televisoras de una programación vacía de valores y de cultura, un país donde el promedio de libros leídos al año es de 1.2, siendo el más leído, el libro vaquero. Un país hipócrita y lambiscón con su vecino que mata a los nacionales, que huyen del infierno.

 

Un país donde nadie tiene el más mínimo respeto al medio ambiente, donde se permite que lo extranjero sin calidad desplace a lo nacional. Esto es la libertad. Un país donde todo mundo hace lo que se le pega su regalada gana, y nadie paga por sus actos siendo buenos o malos. Un país donde lo único que importa es tener un status social, y los que viven en ese status son los únicos que nunca se quejan.

 

Un país donde se permite el levantamiento de armas impunemente. EZLN, los macheteros de Atenco, el EPR, los que hacen marchas y plantones, acarreados de mierda.

 

Un país donde puedes tramitar en santo domingo cuanto comprobante o papel se te ocurra, actas de nacimiento, verificaciones, títulos, pasaportes, ife, lo que necesites. Donde hasta los malditos maestros y profesores te ponen el 6 con una botella de chivas.

 

Un país donde defraudadores te venden coches desvielados, robados, chuecos, sin papeles, y nadie hace nada al respecto. Un país que trata mejor a los extranjeros que a los mismos nacionales, que discrimina por raza y estatus social.

 

Un país donde los bancos te cobran el más alto interés, donde no se respetan los derechos de los cuenta habientes, donde se pueden robar todos tus ahorros de toda la vida.

 

Un país donde pagas una educación privada y te dan una porquería de formación, donde estudias cuatro años para no encontrar trabajo y seguir dependiendo de tus papas, y si bien te va, trabajar de mesero o de taxista.

 

Un país donde pueden salir 500 personas a la calle, bloquear una avenida y afectar a 200,000 conductores, y que nada logran con salir a la calle.

 

Un país, en donde pongas la mirada hay corrupción,

pero así la burocracia tiene un lado amable.

Un país, donde no te cuides, te defraudan,

pero así nos hemos hecho mas astutos.

Un país donde nadie lee,

pero todos ven a López-Dóriga.

Un país donde muy pocos tienen una vida de abundancia,

pero todos tenemos libertad.

Un país donde los políticos roban, todos,

pero ya votamos por otros partidos.

Un país donde primero eres criminal y después preguntan,

pero existe el amparo.

Un país donde la salud pública es una mierda,

pero tenemos seguro social.

Un país donde no vives tranquilo,

pero te acostumbras.

Un país donde la vida gira en torno a lo económico,

pero todos los países democráticos es así.

Un país donde hay discriminación,

pero la ley dice que todos somos iguales.

Un país injusto,

pero las leyes no son perfectas.

Un pais que se burla de la muerte.

 

Un pais mediocre, gris, malhecho, improvisado.

 

Viva mejiko cabrones!!!

 

Mauricio Chacón

23 de julio del 2005

Cronica de un desempleado

•14 Julio 2008 • 1 comentario

 

Estaba buscando trabajo en internet. Tu sabes, acabas de salir de la escuela y sientes que quieres tragarte el mundo. No hay pesadumbre que te detenga. Sientes el optimismo de Fox y te sumerges en la red buscando un buen trabajo. A los 5 minutos ya nomás buscas trabajo. Cliqueas aquí y allá, aparecen unos 20 probables trabajos. Lees uno:

 

“Programador en ASP, SQL, Mathlab, Linux, Unix, MSDos… ”, quien carajos sabe programar en todo eso y aparte con certificación, ja ja.

 

Lees otro: “Auxiliar de oficina, trabajo por honorarios, de lunes a sábado sacando copias y yendo por los pingüinos…”, no pues no estoy tan jodido, aparte para eso estudie una carrera, para no andar de gato.

 

Otro mas: “Licenciado en Sistemas”. Veamos, “6 años de experiencia programando, con perfil de líder de proyecto, ingles y francés obligatorio, 5000 pesos por honorarios, menor de 28 años” ¿Qué? ¿6 años de experiencia de que? ¿Estudiar? Y aparte con ese pinche sueldo? Al de los tamales de la esquina le va mejor y namas anda manoseando a la chacha que los hace.

 

Nomás por no dejar, lees otro: “Lic. en Informática, un año de experiencia, Reforma 390. 5000 pesos…” Puta madre, gano mas vendiendo filtros de agua o piñas en el centro.

 

Te prendes un cigarro, agarras vuelo y sientes como te inflas de vanidad: “Desarrollarme profesionalmente en una empresa privada”. Mas jajaja, el desempleo día con día va creciendo, cada vez somos mas los egresados de las universidades que al salir y tratar de incorporarnos a la economía formal, no lo logramos. Osea, cada vez se pone mas del carajo. Los empleos para los recién egresados son pagados muy injustamente, y se puede esperar hasta un año para encontrar un trabajo en donde se desempeñe lo estudiado. Cada vez son mas las universidades y escuelas patito que ofrecen una carrera técnica de menor tiempo, y mas barata en donde los egresados de estas aceptan hasta la mitad de sueldo requerido por un universitario con titulo de licenciatura. Pues la necesidad es grande y somos un chingo de mexican-tunas arrebatándonos el pan, el taco al salir de la escuela.

         Súmale que las empresas grandes hoy en día contratan por honorarios a través de otras empresas de recursos infrahumanos. Donde el que se avienta toda la chamba y no recibe ni pinche seguro social es el propio, su servilleta. Mas aun, tienes que hablar ingles, computación, oler bien, estar relamido y de paso tener una palanquita por que no mas con el curriculum no se puede. Aparte que chinga, ponte a pensar, empiezas con un sueldo de 4500 pesos y tienes, digamos 24 años. Supón que a la empresa le va bien, y aun así solo te suben unos 1400 pesos al año. En 4 años mas andas ganando alrededor de 10,000 si no has subido de puesto, menos impuestos. Ya tienes 28 y te cargo la chingada por que con la inflación de 7%, es como si nunca te hubieran subido…jajajaja. Ya, imagínate que te va bien, vas subiendo de puesto y entonces si a desquitar, a vivir, a casarte y tener chilpayates… no pues no mano así no se puede, ya casado no alcanza pa ni madres tampoco y te andas muriendo a los 45 años por un infarto causado por el estrés, la corbata, el cigarro y la grasa de los tacos de pastor de manolo. Next.

Ponte un changarro. Tampoco es una opción real, por que para empezar se necesita de una lana que no tienes. Carajo pues por eso ando buscando trabajo. Por que no mas no tengo pa la papa ni pal pipirin. Igual y hasta le chambeas de lavaloza unos mesecitos, ahorras una lanita y andas poniendo tu puestecito de a metro cuadrado, si bien te va, en el mercado de la colonia. Vendiendo chácharas made in china, y una que otra artesanía mexicana. Bueno, la gente sobrevive. Pal mexicano que le sobra inventiva, hay desde los que tragan fuego, se acuestan en el vidrio, venden tacos, arreglan cortinas, venden naranjas, leen el futuro, changarros de lámina, de papel, o de trapo. Si! Hasta con la valiosa herramienta de un trapo, me platicaba un bato, ganaba hasta 200 pesos diarios. Rápido 200 x 6 = 1200 x 4 = 4800 al mes mi rey, ya sin la mordida respectiva y la nutritiva torta de tamal en las mañanas. Que belleza.

 

No no no, eso es pa nacos. Luego entonces, al haber acabado la carrera, nosotros los graciosos pasantes tendremos que recorrer la ciudad, yendo de entrevista en entrevista, de pesera en pesera, de pantitlán a tacubaya, regresas a observatorio, y luego te pierdes en zapata. Probando suerte y haciendo cuantos exámenes psicométricos y de habilidades puedan existir te agotas de decir el mismo choro. Si quiero trabajar, si acepto el sueldo que me des, si acepto que estaré las horas necesarias. No no tengo mucha experiencia pero quiero aprender…

 

 Llenos de frustración y tristeza, después de un año de ser desempleados, aporreados por todos los amigos, familiares y conocidos por ser unos huevones, aceptaremos un trabajo de mierda, de esos que pagan 5 mil pesos por trabajar tiempo completo y desempeñando funciones de lo mas variadas, desde llevar el café hasta hacer complejos programas de computación, para llegar un día y poder decir, por que se vivió en carne propia, pinche situación esta del carajo.

 

Espérame papa, para todo esto hubo que pasar por financiar la escuelita. Si mi rey, por que el subsidio a la educación es pa nacos y en la UNAM no te aceptaron. Afortunadamente contamos con que nuestros desgraciados (por que la desgracia es que las universidades son carísimas) padres nos paguen la carrera, y por mas barata que se encuentre, cuesta unos 20,000 pesos el semestre sumándole sus respectivos gastos: comida calientita, techo, ropita, libros, salidas los fines de semana, gasto para la pesera, y un poco mas pal pipirin. También seguiremos viviendo en el techo paterno usando el teléfono, luz, agua, gas, renta, comida, internet, cablevisión, lavadora, jabón, artículos de limpieza, y hasta las conchitas pa cenar.

 

Después de haber sido tan suertudo y tener tan pudientes y responsables padres te enfrentas con otro reto aun mayor. Que chingados vas a estudiar. Necesitas escoger una carrera. Puta madre. Como carajos se escoge una carrera que se supone que durara toda la vida, si ni siquiera sabes lo que es ganarse el pan, sudar la gota gorda en la chamba. Vamos no sabes ni como te llamas a la edad en la que, bien inocente, con un sueño en la mano y con cambios de humor y rebeldía incrustada en los huesos tienes que SABER que hacer con tu vida. Suponiendo que lograste escoger, para bien o para ser desempleado, una carrera que vaya con tu personalidad, y tu color de pelo, tienes que sortear desvelos de la estudiada, no embarazar a la novia, no ser atropellado por una pesera, no ser asaltado por un delincuente. Aguantar pedas todos los fines de semana y aguantar los cuatro años de carrera.

 

Uf! Tons estábamos en que saliste de la escuela y después de un año de angustia y fumar delicados aceptaste la chamba de los 5 mil pesos mensuales. Nomás por que no hay nada mas que hacer, no hay pa donde hacerse, ya tenias ampollas de tanto jugar playstation y te daba pena pedirle lana a tu jefe para irte al cinco letras con tu piel.

 

Ya entrado en la talacha se pasan los días rápido. Llevas ya varios meses juntando una lanita para el enganche del auto, ya te compraste dos tacuchos de dudosa calidad. Te preparas el cafecito en la mañana mientras checas los mails en el outlook, que apenas se distingue por las múltiples ventanas del messenger. Todas destellando pidiendo tu atención, te das cuenta que ha llegado un mail con la banderita de urgente, ja no mames, quien le pone urgente a un mail. Te asomas y pacatelas! Te manda llamar el director, muy apenado. Resulta que la empresa pasa por “un mal momento”, y tienes que aflojar. Retiras tus mp3 del HD y no volverás a la oficina a partir de la siguiente quincena.

 

Ni modo, pa pronto es tarde, te sumerges en la red buscando un buen trabajo. A los 5 minutos ya nomás buscas trabajo. Cliqueas aquí, allá y aparecen unos 20 probables trabajos. Lees uno…

 

 

Mauricio Chacón

10 de junio del 2005

 

Alusion a las ideas

•13 Julio 2008 • 1 comentario

Alusion a las ideas, idealización de absurdos,

amor ensangrentado, inspiración divina,

aspiración personal, ocio dominado,

vicios asquerosos, calmantes necesarios,

rutina precisa, evasión del yo.

 

Orden absoluto, caos sin control,

catolisismo hipócrita, poder en togas,

economia capitalista, distribución de la riqueza,

valores devaluados, moda en boga,

opinion personal, escuchame.

 

Te amo, tengo interes,

te odio, tengo envidia,

te necesito, ¿de verdad?,

en verdad te digo, te necesito.

 

Escribo y te oigo,

te imagino llorando,

y casi no te escucho.

 

Siento,

ya no pienso,

duermo,

me pierdo.

 

Susurro… ¿Estas Aquí?

Susurro… Ya no te siento.

 

Mauricio Chacón

 

Carta a Patricia

•3 Julio 2008 • No hay comentarios

Kanazawa, 5 de julio del 2005

 

Muy Querida Patricia:

 

Bien podríamos hablar de lo mucho que se conoce cuando se viaja, también de lo que se aprende cuando no se viaja. Estando lejos de la tierra que me vio nacer es fácil caer en despectivos adjetivos que describen lo que veo, y mas horribles obscenidades narran lo que no veo. Pero esta vez quiero traer a sus ojos un tema que le atañe de antaño, y que sin mas preámbulo quisiera abordar.

 

Para escribir debo caminar en el difícil interior del ser, descifrar la idea, definirla y resaltarla con mas o menos palabras felices, a veces groseras y otras mas que traigo en la memoria. Para encontrar la idea realizo una búsqueda en la consciencia y hurgando en mi averiguo que es lo que me inspira y lo describo con lo que tengo impregnado en la experiencia. Pero terrible es mi suerte cuando me encuentro contemplando el absoluto blanco de la pagina virgen, ansiosa de palabras. Derroto a la vacuidad, al mismo tiempo a la nausea y empiezo a escribir. Y me he percatado de algo espantoso. A falta de experiencia personal o estudio formal de la literatura me veo como un desagradable copycat sin estilo propio y usando formas y frases de autores que me han dejado huella en la memoria. Veo en el resultado, insólito y rapante atropello de palabras.

 

Le escribo con el fin de hacerle un ruego. Conociendo su basta experiencia y sin palabras para expresar mi admiración por usted, le solicito sea usted mi guía en un segundo intento por escribir. Ayúdeme a encontrar mi propia esencia al escribir y a lograr algo mas original. Se que la naturaleza de la búsqueda intuye que la respuesta esta dentro de mi persona. Aun así necesito un guía, un maestro que me diga por donde caminar si es que hay que hacerlo, y que me alarme cuando habría yo de detenerme por que caigo y no me doy cuenta. Si usted acepta mi invitación a participar en esta emocionante empresa, sepa que apenas podré agradecerle la invaluable ayuda que me pueda dar y que ojala pueda usted perdonar mi anterior fracaso que sin excusa ni explicación fui derrotado por la tiranía de lo cotidiano y por la premura de la juventud. Así me renuevo y encuentro que deseo seguir escribiendo. Lo hago y fracaso en encontrar mi barroco o mi romanticismo. Al menos un cuento o un ensayo que sean dignos del sustantivo.

 

Déjeme abordar el tema mas ampliamente.

 

Pienso que variados factores son los que me llevan al oprobio. Para facilitarle el trabajo, que no será fácil, déjeme compartir con usted lo que he aprendido sobre nuestro tema, la literatura, que es muy poco y empírico. La literatura es una forma de expresión, a veces arte, otras rollo. A veces se nace con el instinto despierto a la palabra, fluye como un mana de verborrea sin freno. Para ejemplo mi adorado Marqués de Sade que sin proponérselo y sin poder evitarlo escribía por que para eso había nacido.

 

Pero para mi desgracia personas como su humilde aprendiz usan la fuerza de voluntad para mantenerse tecleando, el estudio de los clásicos y valentía para exponer sus ideas y locuras en la palabra escrita. A través de este método he caído muchas veces en la desesperación y en el llanto, de leer el producto y saber que había fracasado. Dígame usted entonces por donde debo empezar. Si inicio desde lo simple, no encuentro inspiración alguna. Abordo lo complejo y me pierdo en mis propios laberintos. Escribir sobre amor es muy difícil y poco original. Si escribo sobre cosas simples y de experiencia mundana me aburro y cuando me hierve la sangre se que el desamor y el odio no son buenos literatos. Quiero encontrar lo que no se conoce, lo que se inventa y da placer al imaginarlo. Precisamente lo que no se obtiene con una vida simple. No encuentro placer alguno en escribir sobre los cotidianos paseos por la gran ciudad, mucho menos por mi desafortunado encuentro con el rutinario existir que nos mata día con día. Podría estarle pidiendo que me enseñe a vivir, y realmente es así. Escribir para mi refleja aprender a vivir de una forma consciente. Pero no nos desviemos de nuestro tema y dejemos las analogías para nuestros siguientes encuentros.

 

Descubrí la nausea de Sartre y el pesimismo de Nietzche. Conozco la ironía de Velasco y la bella descriptiva de Baricco. El laberinto de Borges y la fantasía de Verne. ¿Cómo escapar a esta experiencia? Si acaso se le puede llamar así. Si me aconseja escribir sobre experiencia al fin, encuentro perfidia en mis vivencias, me acuso de haber vivido una vida simple.

 

Entienda usted que quiero encontrar mi mona lisa, mi david, al menos una maja desnuda. Como Sartre que ideo un nuevo significado a la palabra nausea.  Como Nietzche, que se invento un mundo donde Dios ha muerto o como Borges que logro imaginar mundos sin sentido común, y Verne que logro imaginarse yendo a la luna, al centro de la tierra, o navegando bajo las oscuras aguas del océano.

 

¿Acaso me bastara la voluntad para describir experiencias inexistentes?

 

Quiero inventar mundos y escribirlos. Describir sentimientos que nadie ha tenido. Líneas de pensamiento que nadie ha recorrido. Complejísimo acto, valiente y osado, tratar de escribir con la tripa en la mano y con el intelecto en la otra. Y en un malabar describo con ironía lo superficial del materialismo buscando el existencialismo. Vaya vulgaridad!

 

Así con esta basta descripción de mi fallida nueva empresa levanto la mirada y busco su ayuda una vez mas. ¿Qué más he de decirle? Me parece que ya todo queda debidamente recalcado y que compartiré con usted mis próximos fracasos y felices éxitos si es que acepta ser mi Sor Juana. Si en un desafortunado futuro usted no pueda ayudarme por compromisos de trabajo o por simple sentido común. Le ruego no se sienta usted culpable, mucho menos comprometida, conozco su ajetreado ritmo de vida y su pasión por su trabajo. No quisiera yo causarle angustia ni mayor estrés . La Ciudad de México provee lo suficiente.

 

Con todo mi afecto,

Mauricio Chacón

5 de julio del 2005

Casualmente

•3 Julio 2008 • 3 comentarios

 

La casualidad es una ilusión, aquella en la que creemos no tener el control de nuestras vidas, la casualidad es el pretexto, la causalidad es la razón. Muchos eventos a los que damos el calificativo de “casualidad” siempre nos sorprenden y la mayoría de las veces seremos escépticos y diremos… “fue solo casualidad.” ¿Cuan amplias son las posibilidades, qué probabilidad tan pequeña de encontrar a alguien que “piense” igual que nosotros? Y sin embargo solo diremos: “fue solo casualidad”.

 

Yo no creo que sea solo casualidad. Gran parte de nuestras decisiones y el rumbo que va tomando nuestra vida, inclusive el criterio y el carácter que nos definen han sido y serán influenciados por toda la gente que ha dejado huella en nuestras vidas. Esa es la causa por la que somos de tal o cual manera. Creo fielmente en que todo pasa por algo. Conocemos personas que nos enseñan a amar, a leer, a creer en algo. Personas que nos impulsan a tomar una decisión u otra. Personas sin las cuales no imaginaríamos nuestra vida. Personas que casualmente conocimos pero causalmente nos llevan de la mano a nuestro destino.

 

Experiencias en la vida que causalmente forjan nuestra personalidad. Por otro lado hay personas que solo se aparecen un momento y nos encaminan hacia algún lugar que jamás imaginamos llegar. Y no solo personas, sucesos que a primera vista parecen desgracias, infortunia. Y esa infortunia es la causa primera. De vez en vez, nos enteramos que sin ese suceso in fortuito, algún otro suceso se presentó o dejó de presentarse. El llegar a saber por que pasan las cosas es imposible en el instante, pero si somos observadores, hay una causa para todo suceso, toda decisión, sea buena o mala. Esta idea es agradable.

 

Siempre hay una causa. La casualidad no existe.

 

 

Mauricio Chacón

2005

Pensarte

•3 Julio 2008 • No hay comentarios

    Disfruto mucho pensarte, leer tus correos, escribir para ti. Recordar tu cara y ver en tu foto que tus rasgos no se diluyen en mi cabeza. Me gustaría decirte que no me angustio, que no lucho. Pero te mentiría. Siento ansiedad porque no quiero que te vayas. Lucho por mantener el sano juicio. Lucho contra el sentido común, porque me aconseja derrotar al tiempo y la distancia antes de siquiera imaginar en construir algo juntos. Pero no quiero. Pierdo la razón y me imagino besando tus labios. En un murmullo te digo… me gustas desde el día que te conocí.

 

Perdóname. Estando lejos es fácil escribir cosas bellas pensando en ti. Pero quiero seguir. Tu cabello ondulado, precioso. Tu sonrisa inquieta, y esa mirada que parece que siempre quiere decir algo más. Un guiño de ternura en tu mirada, coqueta presencia. Y lo mejor de ti, tus ganas de vivir, tu deseo por conocer, y verte en la nieve en Canadá, o abrazando a un alce. Preciosa.

 

Pero es absurdo seguir con esto, estas lejos. Apenas y te conozco. Es supersticioso pensar en ti. Y qué si se diera, ni tú ni yo, ya no creemos en el amor. Hemos perdido la inocencia y sabemos que las relaciones no son fáciles. Envidio tu descubrir el mundo, viajar, aprender, usar lo aprendido. Pero cuando pienso en ti, todo lo demás se atenúa, pierde valor. Y así quiero imaginarte. Con una mochila al hombro, recorriendo en tren Europa, y yo cogiendo tu mano. Te veo a distancia y admiro lo hermosa que eres. En ese momento te abrazo y delicadamente tomo tu cara con mis manos y la acerco a la mía, y te beso con los labios mojados, tiernamente cierras los ojos y acaricio tu tez blanca como a nieve.

 

Me detengo y suspiro. Es irreverente seguir con algo que no existe. No ha pasado nada entre nosotros, aunque tengo fresco en la memoria los breves momentos en que estuvimos juntos. Bailando en el Kubrik, un guiño detrás del escritorio. Me platicabas que bello era ir el día de muertos a Michoacán, y disfrutar de una tradición tan mexicana, comiéndote alguna ensalada al lado de la ventana del comedor. Una despedida breve cuando salí de la oficina. Unas llamadas. Algún correo. El asunto del canadiense y el amor. ¿En qué momento te perdí de vista? De repente y no sé por qué, estando en diferentes latitudes te has hecho tan presente, tan viva, tan real. Y dejo escapar una carcajada, el cliché es inevitable. La clásica historia de amor en que el amor es inconsumable, por ende maravilloso, histórico. El recurso de las ganas, de lo probable, de la distancia y lo absurdo para que después, cuando el espectador está al borde de la desesperación, la pareja se reencuentra en la más extraña de las coincidencias y se aman infinitamente.

 

Y leo tu correo. Una profundidad que no me esperaba, una certeza que me desnuda ante ti. Y son solo palabras. Ideas. Que después de leerlas, crean un sentir. Y ese sentimiento nutre mi esperanza. ¿Para qué? me preguntas. No puedo contestar eso. ¿Qué sentido tiene todo esto? No lo sé Sindali. Para no aburrirme. Para morir de desamor, qué sé yo. Arrojarme a la soledad y la tristeza de estar solo. Gozar cada lagrima que recorre mi mejilla al saber que nada tiene sentido. Que todo se ha vuelto tan complicado, tan de “adultos”, horriblemente rutinario y encarcelado a esa necesidad de proveer, madurar. Que he visto todos los caminos, que he mirado todas las posibilidades. Que no hay salidas fáciles ni rápidas. El futuro me angustia. No hay aun nada escrito. Hoy solo me aferro a ti.

 

Tu dulce aroma, tu piel suave y tersa como un durazno. Tus labios exquisitos, y tu sonrisa sincera. Tu genial forma de pensar. Tu análisis psicológico derramado en mi subconsciente. Tu yo y mi ego, coqueteando con tu ego y mi yo. Tu bello cuerpo. Tus hábitos, tan sanos que me da miedo…por que reflejan la debilidad de mi persona en mis vicios. Y siento admiración por ti, porque has cumplido todos tus sueños y porque caminas con la frente en alto. Y me hago pequeño porque soy tímido ante una persona como tú. Soy débil y sensible a tu guiño o tu desprecio. Pierdo mi identidad cuando estas a mi lado, como ese día que te sentaste conmigo. No sabía que decir, no sabría qué hacer. Prendía un cigarro y miraba por la ventana cuando te bajaste de un Athos amarillo. Me subía el color a la sangre cuando te vi, afortunadamente el lugar estaba oscuro. El estomago se achicaba y me daban celos al ver que llegabas con tus camaradas, todos felices. Minutos después bailábamos. Música electrónica, deliciosa y repetitiva, me mojaba los labios con vodka para acallar la angustia y la necesidad de besarte. Al fin te fuiste y me quede con mi soledad.

 

Hoy te tengo en mi presente, hace frío. Me derrota el cansancio y pongo la cabeza en la almohada. No dejo de pensar en ti. No quiero. Enciendo otro cigarrillo y espero. Y vuelve la imagen de tu blusa escotada, tus jeans ajustados. Tus rizos y tu bella sonrisa no me dejan dormir.

 

Hoy sin ti no me queda nada. Me atormentan mis decisiones, mi pasado y mi presente. Te has convertido en ese sueño de libertad…

 

… en el tiempo y la distancia.

 

… lo posible de tu amor.

 

… y lo absurdo del amor.

 

Mauricio Chacón

 

Original 2005

Revisado junio 2008

 

Un día más…

•5 Marzo 2008 • 1 comentario

Suena el despertador que tengo en el buró de mi recamara. Después de una noche de sueño profundo me despierta la música electrónica que pasan en la estación de radio que tiene sintonizado mi despertador.  Que útil es el botón de los diez minutos. ¿A quién se le habrá ocurrido?  ¿O acaso somos muchos los que disfrutamos de esos diez minutos más de sueño?

Decido no levantarme, pero ahora el despertador del reloj empieza a sonar. Y este no es un sonido agradable, un tit tit, y sin poder abrir completamente los ojos alcanzo el reloj y lo apago.  Ahora un buzz buzz empieza a sonar, y entre sueños caigo en cuenta que es el teléfono móvil. ¿Quién será a esta hora?  – ¡Bueno! – Mi voz se oye aun ronca. – Hola Mauricio- Una voz de mujer, con un tono de urgencia me saluda, con un cierto dejo de respeto. Es una de mis subordinadas de la oficina. Y comienzo a recordar que teníamos actividades temprano en una de las plantas.

-Hola Luz, buenos días. ¿En qué te puedo ayudar? –

-Pues fíjate que algunos usuarios se quedaron atorados en el sistema, y quisiera que los dieras de baja de la base de datos – Automáticamente me pregunto cómo se vería un “usuario” atorado en un “sistema”. Maldito lenguaje de computólogos.

-No hay problema Luz, déjame prender mi máquina y te ayudo, te marco en cuanto esté listo.-

No me quedo de otra, me despabilo y saco la mendiga notebook y la conecto a la corriente. Treinta  minutos después y ya estoy en la regadera.

Diez minutos más y salgo enrojecido, mi piel empezaba  a arrugarse. Pongo el café y vuelve a sonar el móvil.

 – ¡Bueno! – Ya tengo la garganta libre de garraspera.

-¿Hola Mauricio, como estás? – Mi exjefe y ahora asesor, con un tono de confianza me pone alerta, uno nunca sabe cuando se necesita de agudeza mental. Me platica como le fue en su primer día de trabajo en una nueva empresa. No era lo que imaginaba, pero siempre termina uno equivocándose cuando se trata de adivinar lo que no conoce.

Los frenos de mi auto no suenan un tono muy agradable y comienzo a planear llevarlo a la agencia. No porque tengo que pagar la fianza, la tarjeta de crédito, la de Liverpool y de paso el teléfono y las cortinas. ¡Maldito tráfico! Paso monterrey y viaducto no se ve tan hasta la madre. Buzz Buzz, de nuevo el móvil. - ¡Bueno!  Ah sí, Gustavo, te estaba buscando. Mira desde ayer en la noche no tenemos enlace en la planta. Coordínate con Axtel y arréglalo, el reporte es el número 2342134.-

Mi mirada se entristece al invocar la infinita agonía por la que, por principios y pendejadas,  me invente yo solo. Grandioso es el ser humano, que traicionando sus más agudos instintos, decide lo que no le conviene por un supuesto “deber”.

Ya en la oficina me asomo al privado del director general, y ya se encontraba en su sitio. Reviso mi escritorio, lleno de hojitas con pendientes que hábilmente escribo para no olvidar. Veo mi pantallota y me apeno, no me gusta. Cojo el teléfono y los pendientes fluyen, llegan unos nuevos, otros desaparecen.

-¿Vamos a comer?- me pregunta uno de mis subordinados en la puerta de mi privado. – ¡Vaya! ¿Ya son las dos? Vamos, vamos.

De regreso, mis programadores se desviaron al centro comercial, y caminando cabizbajo, con la pesadumbre del estomago lleno y de la falta de esperanza me dirijo hacia la cafetería. –Un espresso por favor. Ah y unos camel. -

Seis ventanitas del Messenger parpadean en mi display mientras, absorto, reviso unos “exceles” que me envió uno de los directores, “no cuadran”, me dijo. Encuentro el error y suspiro de alivio. Esos putos inventarios son una verdadera pesadilla.

-Buenas noches- alcanzo a escuchar al Director General despedirse en la recepción de la oficina.

-¡Vaya! ¿Ya son las siete?  Vámonos, vámonos.-

Cambio el CD y Norah Jones comienza a crear un ambiente tristísimo, delicioso para el momento. Los autos van y vienen, mi mirada perdida, absorta. De camino hacia el valle, y me desvío para visitar a mi contadora. Putos impuestos, mas ahora con el chingado IETU. –Hola Rose, Aquí están mis facturas. ¿Cuánto de debo? Gracias, nos vemos el próximo mes.-

Subo las escaleras que llevan al departamento de mi padre. Exhausto lo saludo, conecto la notebook y me selecciono unos mp3 para tocar en el WMP.

 Un día más se termina, solo la bocanada del camel me impide empezar a llorar…

Mauricio Chacón
4 de Marzo del 2008

With his arms around your love

•15 Febrero 2008 • 1 comentario

With his arms around your love
Oh no, here comes the pain that you can’t ignore

With his arms around your girl
He’ll do all of the things you didn’t do before
You had every chance, but you closed the door

Now you’re just gonna have to take it
(Cause if you didn’t know)
She’s gonna make you pay for it
(At a price you can’t afford)
You’re just gonna have to take it

With his arms around your love

Oh, yeah

Pretend that you don’t mind
But you know everything that you left behind

And it would have been alright
If you’d gave half of the praise that you held inside
You thought she’d hang around for the ride

Now you’re just gonna have to take it

(Cause if you didn’t know)
She’s gonna make you pay for it
(At a price you can’t afford)
You’re just gonna have to take it

With his arms around your love

Coming clean feels so dangerous
Just a little bit would have been enough
But you never said all the words caught in your head

As if your heart was dead
Well now its surely bled and broken up

And it would have been alright
If you’d gave half of the praise that you held inside
You thought she’d hang around for the ride

Now you’re just gonna have to take it
(Cause if you didn’t know)
She’s gonna make you pay for it
(At a price you can’t afford)
You’re just gonna have to take it

With his arms around your love

Chris Cornell, Carry On Album, 2007

Ven

•19 Enero 2008 • 2 comentarios

Ven,

duerme conmigo otra vez,

te ofrezco portarme bien.

Descansare mi mejilla en tu pecho sereno,

mi mano será tu hoja de parra,

y la tuya, sudario de mi sexo quieto.

Te mecere en mi brazo,

y regare de vida,

como chubasco tropical,

tu entraña delicada y caliente.

Mi frecuencia será tu ritmo,

y mi lengua,

serpiente de la sabiduria.

Ven,

tiendete a mi lado,

te prometo portarme bien.

Proceso 942, 21 Noviembre 1994, pag. 11.